Feminidad y feminismo

Feminidad y feminismo

Si yo les preguntara, ¿Cuales son los valores de la mujer del siglo XXI ? Dependiendo de la zona geográfica, la cultura y la religión, variarían tanto las respuestas que entre las diferencias pareceríamos dos especies animales distintas. Si se dan cuenta al leer el título, ideas o imágenes invaden nuestra mente. Los medios de comunicación son especialistas en crear esta red de “ideas” en relación a cualquier cosa. Feminidad y feminismo parecen ser dos términos enfrentados.

 

Hace casi dos años empecé con la labor de participar en seminarios para madres, docentes o interesados/as en el campo de la pedagogía Montessori. Ello me obligó a reflexionar acerca la feminidad y el feminismo puesto que en todos ellos, en el 99 por ciento impera una asistencia femenina. En total diría que ya son más de 30 los que hemos hecho. Mañana Logroño. Hace dos semanas Cartagena. Hace tres Barcelona. Hace un mes Alicante…

Después de tantas veces de haber comprobado lo mismo me he convencido de que el cambio en la educación está viniendo y tiene un vínculo directo con nosotras. Con la unión de ambos términos que a primera vista parecen tristemente enfrentados: feminidad y feminismo.

En más de una ocasión, me encuentro con varones que en algún momento me dicen: ¿Pero no queréis ser igual que los hombres? ¡ Pues a arrimar el hombro y sin diferencias ! En esta lucha hacia la demanda en la igualdad de derechos y el reconocimiento de las capacidades que tradicionalmente (y aún) no nos han sido reconocidas en todas las partes del mundo ha habido un grave error, confieso a mis hermanas.

Convertirse en un hombre o en una mujer es una tarea complicada y exigente. Los machos han de demostrar continuamente su masculinidad a lo largo de la vida con el temor de perder su afirmación de hombre. Debe de ser agotador. En el caso de las mujeres ocurre lo mismo pero alrededor de otros mitos que no hace falta repetir. Agradezco haber nacido en un lugar y en un tiempo en el que puedo ser como sienta en cada momento.

Permitidme que para acercarme a lo que trato de explicar mencione fragmentos del libro Sapiens de animales a dioses de Yuval Noah Harari:

“Las cualidades consideradas masculinas son más valoradas que las que se consideran femeninas, y los miembros de una sociedad que encarnan el ideal femenino obtienen menos cosas que los que ejemplifican el ideal masculino. En la salud y en la educación de las mujeres se invierten menos recursos; las mujeres tienen menos oportunidades económicas, menos poder político y menos libertad de movimiento. El género es una carrera en la que algunos corredores compiten solo por la medalla de bronce. (…..) A lo largo de los 45 años de reinado de Isabel I, todos los miembros del Parlamento eran hombres, todos los teólogos y sacerdotes eran hombres, todos los médicos y cirujanos eran hombres, todos los estudiantes y profesores en todas las universidades y facultades eran hombres, todos los alcaldes y gobernadores eran hombres, y casi todos los escritores, arquitectos, poetas, filósofos, pintores, músicos y científicos eran hombres.El patriarcado ha sido la norma en casi todas las sociedades agrícolas e industriales y ha resistido tenazmente a los cambios políticos, las revoluciones sociales y las transformaciones económicas.”

 

El 7 de Julio de 1954 logramos (no en todos los países) nuestro derecho a votar, el posible acceso a los cargos públicos…etc. Desde entonces (y mucho antes), mujeres dedicaron sus vidas a cumplir sueños y metas en las que ya se demostró que la valentía, la tenacidad, el rigor…etc. Son también parte de nuestra naturaleza. Toda la injusticia y frustración que hemos y seguimos sintiendo, han hecho que hayamos olvidado algo.

Por lo que atañe a nuestra naturaleza, bien por la herencia genética o bien por la historia y cultura que conocemos, la feminidad tiene que ver con valores que justamente hoy han de ser rescatados. Éramos y Somos unificadoras pues ante el conflicto buscamos La Paz. El amor por la armonía y la belleza están presentes en nosotras. Somos luchadoras natas con el germen del amor incondicional, curanderas, cuidadoras, artesanas. Renacemos con cada luna lo cual indica que el cambio está en nosotras, dadoras de vida. Es nuestra comunidad lo que nos mantiene activas. Grandes resilientes somos y seremos.

Trato de definir el entendimiento de feminidad y feminismo cómo la lucha por la igualdad de oportunidades, además de también la puesta en marcha del recuerdo de lo que nuestras ancestras practicaron. Seamos conscientes de que son esos valores los que también hay que rescatar urgentemente.

La competitividad es lo que nos mata.  Anulémosla en la unión de ambos términos: feminidad y feminismo.

 

 

 

 

 

 

No hay comentarios

Publicar un comentario